Reconocerán en FICG32 a Mariela Castro por su activismo

La sobrina de Fidel Castro recibirá el Premio Maguey

“Las leyes por sí solas no cambian las conciencias de las personas, ni la cultura; por lo tanto, hay que desarrollar políticas más integrales, más complejas que abarquen distintos ámbitos de la sociedad y que lleguen al corazón de las personas, que les ayuden a cambiar y a comprender que todos los seres humanos tenemos derecho a compartir los mismos espacios, y por eso no podemos aceptar razones para excluirlas”, dijo la activista cubana Mariela Castro.
 
Directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (Cenesex), durante años ha luchado por los derechos de la comunidad LGBTTTI, los derechos sexuales de los cubanos, la prevención del Sida y ha manifestado su postura en favor del aborto, los derechos de la mujer y la libre decisión sobre sus cuerpos.
 
La activista, quien por su labor recibirá el Premio Maguey que otorga el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, en su edición 32, también ofreció una conferencia sobre el significado del Día Internacional de la Mujer, organizada por la Coordinación de Vinculación y Servicio Social de la UdeG.
 
En entrevista, la hija del presidente cubano Raúl Castro y Vilma Espín Guillois, recordó que ella nació en una sociedad en revolución, en medio de la lucha, lo que la ha motivado a pelear por conquistar todas las justicias para la comunidad LGBTTTI sin desvincularse de los derechos de las mujeres, de la infancia y la juventud.
 
“Ha sido difícil porque he tenido que estudiar mucho. Tengo que acercarme desprejuiciadamente para tratar de entender por qué nos enseñaron las cosas de una manera y hacia dónde tenemos que dirigir los cambios. Porque en la búsqueda de cambios hay confusiones, tendencias que se ponen de moda, manipulaciones, y es bueno identificar ideológicamente por qué lo hacemos, para qué, cómo articular el discurso para ayudar a la gente a hacer un cambio profundo. Muchos países han logrado leyes importantes”, subrayó Castro en entrevista.
 
Su labor es un reto constante que la pone en una situación de tensión, estrés y donde se tiene que trabajar en equipo, establecer alianzas con organizaciones y formar activistas. En su trabajo percibe la ignorancia, desconocimiento e incultura sobre estos temas, por lo que busca cultivar a la población cubana desde el conocimiento, explicó.
 
“Estamos ante los mismos retos que todo el mundo, estamos en sintonía y conectados todos compartimos criterios, experiencias, cada país está aportando aprendizaje. Hay buenos programas de educación sexual en América Latina; lo que se necesita es que los gobiernos apoyen estos programas, esto no puede ser una tendencia o moda: debe ser una práctica permanente e involucrar a más personas en esta tarea de la sociedad”, compartió.
 
En América Latina hay avances importantes en lo legislativo, sobre los movimientos sociales, académicos, y México ha hecho aportes importantes en ese ámbito, ha logrado leyes y existe en el continente una toma de conciencia sobre estas realidades y problemas, pero también hay una confrontación política, ideológica, porque esta manera de pensar es más del mundo progresista.
 
En cuanto al aborto dijo que es preocupante que en pleno siglo XXI existan países donde las mujeres estén expuestas a la vulnerabilidad de políticas que no respetan su derecho pleno de decidir y estén condenadas a elegir entre la cárcel o la muerte por no garantizar un servicio seguro y responsable de interrupción de un embarazo no deseado.
 
 
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 9 de marzo 2017
 
Texto: Laura Sepúlveda
Fotografía: Jorge Alberto Mendoza / Cortesía CVSS